2006/10/17

ENTREVISTAS

Esta sección de entrevistas pretende acercar opiniones, anécdotas de gente de nuestro pueblo. De amigos,vecinos y familia.
Pretendemos tambien eventualmente realizar alguna entrevistas a personas de otros pueblos,gente de otras asociaciones que tenga cualquier vínculo con Torrelapaja y/o la Comarca de Calatayúd.




Datos personales

Nombre: Jesús Arnal Guimerá
Fecha de nacimiento: 8-8-1952

¿Cuál es tu vínculo con Torrelapaja ?

Mi relación con Torrelapaja procede de mi madre, Severina, que nació en Torrepalaja, igual que sus hermanos Amparo y Luis. Con el transcurrir del tiempo el vínculo no se ha limitado a lo meramente familiar, sino que se establecido una relación de amistad con los vecinos y amigos del pueblo.

¿ Qué entretenimientos tenias en Torrelapaja en tu adolescencia?

Desde pequeño, cuando se terminaba el curso escolar, iba a Torrelapaja con mi abuela Leonor y estaba hasta las fiestas, que entonces eran a principios de Septiembre. Durante esos meses era un niño muy feliz, pues aunque no teníamos los medios de diversión de ahora, el pueblo ofrecía un abanico de vivencias que eran impensables para un niño de la ciudad.
Estos meses de vacaciones coincidían con los meses de más faena en el pueblo, por lo que muchos de mis recuerdos tienen ver con éstas: ir a dar agua a las caballerías al pilón, trillar, recoger la "parva" después de la trilla, para lo que había que ponerse de pie en el borde de un tablón que era arrastrado por una mula por medio de unas cuerdas, a las que nos agarrábamos. En el trabajo de la trilla participaba toda la familia, era muy bonito.
Estaba todo el día en la calle. El río o el regacho era un lugar de diversión, ya que entonces tenían agua.

A que se dedicaba tu familia en Torrelapaja.

Mi abuelo, Agustín Guimerá que procedía de Morella, no era agricultor. Trabajó sobre todo en tareas administrativas. Vino a Torrelapaja cuando se puso en explotación la mina de carbón. Cuando se cerraron éstas fue representante o corresponsal de la azucarera de Calatayud y de la de Santa Eulalia del Campo. Entonces en Torrelapaja y en la comarca, según me han contado, había una buena producción de remolacha que se transportaba en el ferrocarril. Aún queda rastro en la estación de las básculas de estas compañías. Para el verano también trabajaba de encargado en una Casa de baños de Paracuellos del Jiloca. Fue listero en la Cantera de la estación, trabajo en la central eléctrica situada entre Torrijo y Bijuesca. La familia también tenía una panadería en el pueblo.

¿Qué recuerdas especialmente de esa etapa de tu vida?

Me causó gran impresión cuando siendo un niño vi un velatorio en el pueblo. Recuerdo, aunque vagamente, que la fallecida estaba en el suelo de una habitación oscura, solo iluminada por unas velas. Era la primera vez que veía la muerte.
Una vez hubo una concentraron de caballerías en la plaza como consecuencia de la visita que hizo una unidad del ejército para censar las que había en el pueblo. Llamaba la atención ver tantas juntas.
Hasta el año 1975 o 1976 no hubo agua corriente en el pueblo, así que en aquellos años 60 había que ir a buscarla en botijos o en cántaros a la fuente. Las mujeres también tenían que lavar la ropa en el "lavadero".
Recuerdo el baile en el bar, que entonces estaba en casa del tio Prudencio y la tia Anselma, atendido por lo hermanos Joaquín y Pili. Los críos nos quedábamos enredando en el patio.
Mis primos llevaban la "dula", que era el conjunto de animales, vacas, novillos, caballerías… que se llevaban a pastar al "prao". Para convocarlos por la mañana, a la entrada del pueblo hacían sonar una gran caracola marina que emitía un sonido parecido a la sirena de un barco.
Las noches debían ser frías porque aún me acuerdo que acudíamos a calentarnos a la lumbre de la casa de mis tíos, Florencio, Pedro o Benedicto, entre otros. Algunas noches se salía a pasear a la carretera, chicos y chicas, en grupos por edades.
La fragua estaba al lado de casa de mi abuela, me acuerdo cuando venían los gitanos con sus carromatos y se quedaban resguardados en ella durante algunos días. Se dedicaban a arreglar sillas de anea, paraguas, o a estañar las ollas que estaban rotas.
Me acuerdo de los árboles de la carretera; de la venta al pueblo y también desde la otra venta, la de la Millana, hasta pasado Caradondo. Parecía que entrabas en un túnel.
En la fábrica de harinas siempre había actividad. A la Estación acudían gentes de otros pueblos, muchas veces con caballerías, para recibir o despedir a sus familiares.
La vuelta a la ciudad, después de esos meses de total libertad, se hacía más llevadera por la ilusión de viajar en tren. Al llegar a Zaragoza despertabas de un sueño que había durado más de dos meses. Además de las casas altas y la circulación, me llamaba la atención el suelo de baldosas claras, pues ya me había acostumbrado al suelo cemento de la casa del pueblo, que además retumbaba al andar.
Bueno, y muchas más cosas.


Sé que eres un apasionado de éste lugar... ¿Que tiene Torrelapaja? ¿Cuando vienes a que dedicas el tiémpo?

Torrelapaja tiene buena gente. Siempre me he sentido muy cómodo en el pueblo.
Vengo al pueblo para el verano y los fines de semana que puedo. En cuanto llego es el retorno a la tranquilidad, a no tener horarios, a olvidarte de la rutina diaria de la ciudad.
Me gusta estar con mis amigos, leer, el jardín, pasear por la estación, por el camino del río. El camino de Ciria desde el puente de la carretera hasta el puente del ferrocarril, después del túnel, es muy bonito, lástima que esté tan descuidado y sucio; la Confederación Hidrográfica debería mantener el cauce del río Manubles y alrededores limpio de de todos los arrastres de ramas y objetos que se producen tras las riadas.
También me gusta ir con el coche a descubrir parajes de los pueblos de alrededor, pasear por Soria o Calatayud.


Ahora ¿cuando disfrutas mas de tu pueblo y/o de su gente?

Desde luego el mejor momento son las fiestas, la de la Virgen de Malanca en Agosto y la de San Millán en noviembre. En concreto el día grande de la fiesta de la Virgen, tanto por la mañana en la Misa, la procesión o el vermú, como por la noche en la plaza, son momentos de gran participación en el que te das cuenta que el pueblo tiene cuerda para rato. También el día de San Millán es muy bonito ya que, aunque no viene tanta gente, acude el Ayuntamiento y los amigos de Verdejo, tanto a los actos religiosos como a los festivos. La unión que se produce ese día con el pueblo vecino que te hace sentir bien.

Pensando en el futuro... como ves Torrelapaja.

Desde que venía cuando era un niño hasta ahora el pueblo ha sufrido una despoblación muy acentuada, antes en casi todas las casas vivía gente. Pero bueno, las casas se han mantenido, los caminos están bien arreglados, se sigue cultivando el cereal. Como te decía antes, creo que el pueblo tiene cuerda para rato. Además, nos sentimos orgullosos y felices de nuestro vínculo con Torrelapaja lo cual es muy importante para su futuro; seguiremos manteniendo el pueblo.
Después de unos años con pocos niños, llama la atención que en estos últimos cinco o seis años han nacido muchos y acuden con sus familias al pueblo. Con la ilusión que se les ve seguro que Torrelapaja contará con ellos el día de mañana.
En otro orden de cosas, veo con disgusto como el entorno se va deteriorando. La estación y su almacén, tan respetados en otros tiempos, ahora están cayéndose. El Gestor de Infraestructuras Ferroviarias (GIF) pretende unir Soria y Calatayud con una la línea de Alta Velocidad para realizar el trayecto Soria-Madrid en menos de dos horas. ¿Qué pasará con las estaciones y los pasos peatonales de la línea?
Si miramos hacía el Picuezo, justo en la falda del monte, se ven las escombreras de la explotación de la cantera de arena que tanto afean el paisaje. Esperemos que el día de mañana, cuando termine la explotación, el entorno quede bien acondicionado, tal como establece la legislación. De todas formas, hubiera sido mejor que las arenas hubieran aparecido en un lugar tal que su explotación no hubiera supuesto una contaminación visual tan manifiesta.


La Asociacion Cultural Malanca en que debería mejorar, cambiar... ¿que opinión tienes sobre ella?

La Asociación organiza o colabora en los acontecimientos que se llevan a cabo en el pueblo, es una forma de participar en el desarrollo del pueblo para quienes no estamos empadronados en Torrelapaja. La Asociación y el Ayuntamiento deben tener colaboración mutua, ya que ambas entidades buscan lo mejor para el pueblo.
¿Mejorar o cambiar? Mira soy de la opinión que la gente intenta hacer su trabajo en la asociación lo mejor posible, aunque a veces las iniciativas no terminen como se espera. Lo importante es que la gente participemos aportando nuestras ideas y colaborando en lo que nos piden, y que, cumpliendo los Estatutos, continúen celebrándose las reuniones anuales, con la renovación de cargos, el rendimiento de cuentas, exposición de los objetivos realizados y por realizar, etc.
Me has comentado que está en proyecto editar una revista de la Asociación y un espacio en Internet para que la gente participe y esté enterada de qué ocurre en el pueblo, me parece estupendo. Es de agradecer el tiempo que vais a dedicar a esta iniciativa.


Si contáras con el apoyo del resto de socios ¿que iniciativa llevarías a cabo?

Pues ahora mismo, de repente, no se me ocurre algo que sea posible realizar fácilmente.
Soñando, me gustaría que la Casa de San Millán dejase de ser un edificio sin vida, aunque esa tarea no puede acometerla la Asociación sola. ¿Podría convertirse en una casa rural? Además de la tranquilidad de la Casa y del pueblo, aspecto que es muy valorado por las personas que acuden al turismo rural, también se podrían ofrecer otros recursos. Tenemos buenas comunicaciones por carretera, entre el románico de Soria y el arte romano, románico, gótico y mudéjar de la comarca de Calatayud, al Moncayo, etc.; el cielo por la noche es espectacular; la temperatura para el verano, una delicia…
Una casa con tanta historia podría ser un factor importante para que venga la gente. Podría crearse un centro de interpretación o museo sobre el papel que tenía la Casa para los peregrinos que venían a visitar las reliquias del Santo, sobre la historia de esta zona de la provincia, sobre aperos y labores de labranza y costumbres del pueblo, etc.
Creo que la Mancomunidad podría dinamizar los aspectos turísticos de los pueblos de esta zona con el fin de que formen parte de las rutas por la Comunidad de Calatayud. Me parece que Berdejo, Bijuesca, Villarroya, Cervera y Aniñón ya cuentan con casas de turismo rural, faltan Torrelapaja, Malanquilla, Clares y Torralba.
En otro orden de cosas, las termitas son un serio problema ya que están deshaciendo las casas y los monumentos en varios pueblos. Podríamos unir esfuerzos las Asociaciones y los Ayuntamientos de los pueblos afectados para conseguir que, a través de la Mancomunidad o Diputación, se erradique esta plaga. De manera individual no hacemos nada arreglando una casa si la de al lado continúa con termitas.
Aprovecho esta entrevista para agradecer el trabajo y la ilusión que han aportado las personas que han pasado por la Junta de la Asociación.


Gracias a tí de verdad por ésta y todas colaboraciones que se te han pedido y siempre aceptaste. Gracias,hasta pronto.